¿Sabes de verdad qué es un masaje tantra?

Muchos estudiantes de masajes eróticos en Madrid y otras grandes ciudades no tienen claro lo que realmente es un auténtico masaje de tantra. Esto es comprensible, ya que hay una gran cantidad de centros falsos por ahí que simplemente esperan vender un “masaje erótico” de bajo nivel.

No es ningún secreto que el tantra es un concepto muy comercializable. Por ello, para empezar, hay que aclarar la diferencia entre un masaje erótico y un masaje de tantra.

Un masaje erótico está diseñado para despertar al cliente sexualmente, y a menudo implica acariciar y tocar sus órganos sexuales. No hay nada más. Sin embargo, esto no es masaje tantra.

masaje tantrico significado

Un masaje tántrico busca, principalmente, la salud y bienestar general. El hecho de que el bienestar sexual sea parte del paradigma de la salud en general se tiene en cuenta, pero la gratificación sexual no es el foco principal de un masaje tantra. Más bien, se emplea una técnica sensual en un antiguo ritual que conecta a dos seres humanos en todos los niveles. También permite a la mente del destinatario librarse de las preocupaciones mundanas y entrar en un plano espiritual.

Cuando se realiza por un experto que ha sido entrenado por un profesor de tantra experimentado, el masaje tántrico tiene beneficios físicos evidentes. El cuerpo es capaz de absorber y procesar el oxígeno de manera más eficiente, y la circulación sanguínea mejora. Además, gracias a ellos, el cuerpo es capaz de librarse de las tensiones musculares que son a la vez los síntomas y las causas del estrés.

A medida que el masaje tantra avanza, muchos portales que fueron cerrados previamente empiezan a abrirse en el cuerpo. El portal de la intimidad sexual es sólo uno de ellos. Cuando un masaje tántrico se hace siguiendo el ritual apropiado, y tiene lugar entre dos personas con lazos emocionales que los unen, pueden volverse mucho más cercanos. En parte, gracias a que este masaje tiene un carácter terapéutico. Si se hace de la manera correcta, puede sanar heridas del espíritu y de la psique que nos impiden disfrutar del amor y de la intimidad. Del mismo modo, la persona que da el masaje tiene la oportunidad de transmitir sentimientos placenteros sin esperar nada a cambio. Es decir, que aprende a dar sin expectativas de recibir nada a cambio.

En definitiva: no hay motivo por el que una persona deba negarse a recibir este tipo de masajes.


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